AgroActiva ha logrado instalar en su cronograma de actividades dos eventos a los que no pueden faltar las autoridades, instituciones, medios de comunicación y hombres de campo: la entrega de los premios a la Familia Rural del Año y al Valor Criollo. Estas distinciones se otorgan en el marco de la mega exposición desde el año 2002 y 2010, respectivamente, con un objetivo claro que tiene que ver con el reconocimiento a los valores y tradiciones del ámbito agropecuario.

En los tiempos que corren no es fácil encontrar en los campos del país a familias que hayan optado por el arraigo y esfuerzo constante que implica vivir lejos de la ciudad. Tal es así que uno de los momentos más especiales dentro de los cuatro días de la mega muestra es la premiación a la Familia Rural del Año. Del mismo modo, tampoco se ven, a menudo, entidades o personas que sigan aportando desinteresadamente conocimientos, lucha y empeño para con el sector y es por eso que la entrega del Valor Criollo es otro momento intenso.

Pese a que el premio no tiene un rédito económico ni basa la elección en rendimientos, superficies o récords relacionados a la producción, cada año es mayor el número de inscriptos que llegó casi a los 48 grupos familiares en la presente edición, que tendrá lugar del 6 al 9 de junio en Armstrong (Santa Fe). Por su parte, la distinción al valor criollo también ha tomado renombre en el sector y se entrega en el mismo acto protocolar que Familia Rural para que la fiesta sea completa.

Familia Rural

Cada año el evento cuenta con mayor relevancia en los medios de comunicación y al mismo tiempo autoridades gubernamentales fueron dándole la importancia que amerita, participando del acto y, en algunos casos, ofreciendo premios a los respectivos ganadores .La primera distinción, a la Familia Rural del Año, no es una competencia ya que no premia producción, cantidad de hectáreas o rendimiento económico de los establecimientos agropecuarios.

Por el contrario, lo que se busca destacar es la tradición, los valores, las costumbres y el estilo de vida de grupos familiares que han transmitido el respeto y cariño por el trabajo de la tierra de generación en generación. Por este motivo no es sencilla la selección, ya que todos los inscriptos tienen historias de lucha y perseverancia dignas de ser reconocidas. Sin embargo es sólo una la familia elegida y se trata de representar en la misma a todos los participantes que hayan optado por residir en el ámbito rural.

Vale recalcar que para la elección del ganador los organizadores de la feria no ponen la mirada en la cantidad de hectáreas de los campos, en los tipos de producción o en rendimientos, sino en generaciones que hayan subsistido en la zona rural, en las historias de vida y en las vicisitudes diarias.

En los próximos días, dos representantes del equipo de AgroActiva visitarán a las familias que quedaron en la recta final del concurso para conocerlos, tomar unos mates y pasar un día de trabajo en el campo. Luego de esa instancia se decidirá cuál es la Familia Rural del Año que será premiada.

Valor Criollo

Cuando se menciona el valor automáticamente lleva a pensar en el coraje,  fuerza moral,  desprendimiento, solidaridad, perseverancia en una línea y férrea voluntad para mantenerse en el camino, más allá de las dificultades. Y cuando se dice criollo no se concibe como una pura acepción gramática, sino que se enarbola desde la transparencia y la fortaleza.

Esta distinción tuvo ya ocho ediciones en las que se brindó un reconocimiento, a manera de homenaje, a una persona, institución o empresa que en su trayectoria haya dejado un legado positivo para el sector agropecuario. Hasta el momento fueron los ganadores: Luis Landriscina; el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la Escuela 747 Juan Bautista Alberdi, de la Colonia El Amargo, en el norte santafesino; Soledad Pastorutti, Cadena3, Agricultores Federados Argentinos, y el ingeniero agrónomo, Mario Bragachini.

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